Porfirio Díaz Porfirio Díaz (1830-1915)

Batalla de Austerlitz

Batalla de Austerlitz
Parte de las Guerras Napoleónicas
Austerlitz-baron-Pascal.jpg
Napoleón en la Batalla de Austerlitz, óleo de François Pascal Simon, Barón Gérard.
Fecha 2 de diciembre de 1805
Lugar Austerlitz, República Checa
Resultado Decisiva victoria francesa
Beligerantes
Bandera de Francia I Imperio Francés Imperial Standard of Austria (1828-Late 19th Century).svgImperio austríaco
Flag of Russia.svg Imperio ruso
Comandantes
Napoleón Bonaparte Mijaíl Kutúzov y Von Weyrother
Fuerzas en combate
80.000
150 cañones
190.000
290 cañones
Bajas
9.500 muertos y heridos y 23 cañones destruidos 27.000 muertos y heridos y unos 200 cañones en poder de Napoleón

La Batalla de Austerlitz (también conocida como la Batalla de los Tres Emperadores) tuvo lugar el 2 de diciembre de 1805, en la pequeña población austríaca de Austerlitz a 5 km de la ciudad de Brno, en la actual República Checa. Fue una de las principales batallas de las Guerras Napoleónicas y es considerada por muchos como el mayor triunfo militar de Napoleón. La batalla se libró durante el período de la Guerra de la Tercera Coalición. En el conflicto participaron fuerzas del recientemente formado Primer Imperio Francés, contra los ejércitos del Imperio ruso y el Imperio austríaco. Tras unas nueve horas de combate, las tropas francesas al mando del Emperador Napoleón I lograron obtener una victoria decisiva sobre el ejército austrorruso, comandado por el zar Alejandro I. A pesar de las dificultades de la lucha en varios sectores, la batalla es a menudo considerada como una obra maestra táctica.

La batalla de Austerlitz terminó de manera efectiva con la Tercera Coalición. El 26 de diciembre de 1805, Austria y Francia firmaron el Tratado de Presburgo, que terminaba con la guerra y reforzaba los anteriores tratados de Campo Formio y de Lunéville, obligaba a Austria a ceder territorios a los aliados alemanes de Napoleón e imponía una indemnización de 40 millones de francos a los derrotados Habsburgos. A las tropas rusas se les permitió regresar a su país. La victoria de Austerlitz también permitió la creación de la Confederación del Rin, una colección de Estados alemanes que separaba a Francia del resto de Europa, como una barrera. En 1806, el Sacro Imperio Romano dejó de existir cuando el Sacro Emperador Romano, Francisco II, mantuvo el nombre de Francisco I de Austria como su único título oficial. Estos logros, sin embargo, no establecieron una paz duradera en el continente. Después de Austerlitz, la preocupación de Prusia ante la creciente influencia francesa en Europa Central desencadenó la Guerra de la Cuarta Coalición en 1806.

Contenido

Preludio

Antes de Austerlitz, Europa se había visto envuelta en las Guerras Revolucionarias Francesas desde 1792. Después de cinco años de guerra, la Primera República Francesa dominó a la Primera Coalición en 1797. Una Segunda Coalición fue formada en 1798, pero también fue derrotada en 1801. el Reino Unido permaneció como único oponente del nuevo Consulado Francés.

De Amiens a la Tercera Coalición

En marzo de 1802, Francia y el Reino Unido accedieron poner fin a las hostilidades con el Tratado de Amiens. Por primera vez en diez años, toda Europa se encontraba en paz. Sin embargo, existían muchos problemas entre los dos bandos, e implementar los acuerdos que se habían alcanzado en Amiens parecía ser un creciente reto. Los británicos se hallaban resentidos debido a la pérdida de todas sus conquistas coloniales desde 1793 y Francia se hallaba inconforme debido a que las tropas británicas no habían evacuado la isla de Malta. La tensa situación sólo empeoró cuando Napoleón envió una fuerza expedicionaria para sofocar la Revolución Haitiana. En mayo de 1803, Reino Unido declaró la guerra a Francia.

En diciembre de 1804, un acuerdo anglo-sueco condujo a la creación de la Tercera Coalición. El Primer Ministro británico, William Pitt mantuvo, entre 1804 y 1805 una gran actividad política, con el fin de formar una nueva coalición contra Francia. En 1805, Rusia y Gran Bretaña firmaron un tratado de alianza. El Mar Báltico se hallaba dominado por los rusos, muy a pesar de los británicos, ya que el dominio de dicho mar proveía a los rusos de bienes tales como leña, alquitrán y cáñamo, recursos cruciales para el Imperio Británico. Además, los británicos apoyaban al Imperio otomano contra las incursiones rusas hacia el Mar Mediterráneo. Mientras tanto, los reacomodos territoriales franceses en Alemania acontecieron sin consultar a Rusia y las anexiones de Napoleón en el valle del Po debilitaron las relaciones entre los dos países. Habiendo sido derrotada recientemente en dos ocasiones por Francia, y sedienta de venganza, Austria también se unió a la coalición unos meses después.

Los Campos de Boulogne y la Grande Armée

Previo a la formación de la Tercera Coalición, Napoleón había reunido el -Ejército de Inglaterra-, una fuerza de invasión que estaba destinada a atacar las Islas Británicas, en Boulogne, al norte de Francia. A pesar de no haber puesto un pie en suelo británico, las tropas de Napoleón recibieron un cuidadoso e invaluable entrenamiento para cualquier posible operación militar.

Los hombres en Boulogne formaron la base para lo que Napoleón llamaría más tarde -La Grande Armée-. Al principio, este ejército francés se componía de unos 200.000 hombres organizados en siete cuerpos, los cuales eran grandes unidades que contenían cerca de 40 cañones cada una y eran capaces de accionar independientemente hasta que otros cuerpos le dieran asistencia. Al frente de esas fuerzas, Napoleón creó una reserva de caballería de 22.000 hombres organizada en dos divisiones de coraceros, cuatro divisiones de dragones montados y dos divisiones de dragones desmontados y caballería ligera, todas apoyadas por 24 piezas de artillería. Para 1805, la Grande Armée había crecido hasta convertirse en una fuerza de 350.000 hombres. Se hallaba bien equipada, bien entrenada y poseía una competente clase de oficiales.

Los ejércitos de Austria y Rusia

El ejército ruso en 1805 tenía muchas características de la organización del viejo régimen: no había formación permanente por encima del nivel regimental, los oficiales veteranos eran reclutados de los círculos aristocráticos, y el soldado ruso común, apegado a la costumbre del siglo XVIII, era regularmente golpeado y castigado con el fin de disciplinarlo. Además, muchos oficiales de bajo nivel estaban pobremente entrenados y tenían dificultad en dirigir a sus hombres, especialmente en complejas maniobras requeridas en batalla. Sin embargo, los rusos contaban con artillería de primera calidad, manejada por hombres que por lo regular luchaban para evitar que estas armas cayeran en manos enemigas.

El Archiduque Carlos, hermano del emperador austríaco, había iniciado una serie de reformas en el ejército austríaco en 1801, quitando poder y atribuciones al Hofkriegsrat, el concilio político-militar responsable de la toma de decisiones dentro de las fuerzas armadas austriacas. Sin embargo, el archiduque no era popular en la corte real y perdió mucha de su influencia cuando, en contra de su consejo, Austria declaró la guerra a Francia. Karl Mack se convirtió en el principal comandante del ejército austriaco, instituyendo reformas en la infantería en vísperas de la guerra, que establecían que un regimiento debía estar compuesto por cuatro batallones de cuatro compañías cada uno, en lugar de la anterior organización que consistía en tres batallones de seis compañías cada uno. El cambio repentino se dio sin el entrenamiento de oficiales correspondiente, y como resultado, éstas nuevas unidades no fueron comandadas tan bien como pudieron haber sido. Las fuerzas de caballería austriacas se consideraban como las mejores de Europa, pero la separación de numerosas unidades de caballería para incorporarse a varias formaciones de infantería impidió que desplegaran su verdadero poder para enfrentarse con sus enemigos franceses.

Movimientos Preliminares

Napoleón acepta la rendición del General Mack y del ejército austríaco en Ulm.

En agosto de 1805, Napoleón, Emperador de Francia desde mayo del año anterior, centró la atención de su ejército del Canal de la Mancha al río Rin con el fin de hacer frente a las amenazas de los ejércitos ruso y austríaco. El 25 de septiembre, luego de una gran movilización que se mantuvo en secreto, 200.000 soldados franceses comenzaron a cruzar el Rin en un frente de 300 kilómetros. Mack había reunido a la mayor parte del ejército austríaco en la fortaleza de Ulm, en Baviera. Napoleón esperaba colocar a sus tropas al norte y realizar un giro que encontraría a los franceses con la retaguardia austríaca. La maniobra de Ulm fue bien ejecutada el 20 de octubre. Mack y 20.000 tropas austríacas se rindieron en Ulm, sumando un total de 60.000 prisioneros en lo que iba de la campaña con solo el mínimo esfuerzo. A pesar de que la espectacular victoria fue eclipsada por la derrota de la flota franco-española en la Batalla de Trafalgar el día siguiente, el triunfo francés en el continente continuó al caer Viena en Noviembre, repleta con 100.000 mosquetes, 500 cañones, provisiones y varios puentes intactos a lo largo del Danubio.

Mientras tanto, la tardía llegada del ejército ruso al mando del general Kutúzov le impidió salvar a los ejércitos austríacos, por lo que Kutúzov decidió replegarse hacia el noreste para esperar refuerzos y para reunirse con las tropas austríacas supervivientes. Los franceses los siguieron pero pronto se hallaron en una difícil situación: las intenciones de Prusia eran desconocidas y podrían ser hostiles, los rusos y los austríacos se habían encontrado, y para dificultar más la situación, las líneas de comunicación de Napoleón eran extremadamente largas y requerían estar fuertemente custodiadas para mantenerse abiertas. Napoleón se dio cuenta de que era necesario forzar a los Aliados a luchar. Afortunadamente para él, el zar ruso estaba ansioso de luchar.

La batalla

Napoleón con sus tropas en vísperas de la batalla.

Napoleón pudo reunir unos 75.000 hombres y 157 piezas de artillería para la batalla, pero alrededor de 7.000 soldados al mando del general Davout se encontraban lejos, al sur, en dirección a Viena. Los Aliados contaban con alrededor de 73.000 hombres, la mayor parte de ellos (70%) eran rusos. Contaban con 318 piezas de artillería. El 1 de diciembre, ambos bandos ocuparon sus posiciones.

El campo de batalla

La parte norte del campo de batalla estaba dominado por las colinas de Santon, de 210 metros, y de Zuran, de 260 metros. Al oeste de éstas dos colinas se encontraba la villa de Bellowitz (Bedrichovice), y entre las dos corría un arroyo, de nombre Bosenitz, cuya corriente se dirigía al sur, para encontrarse con el arroyo Goldbach (Zlatý potok). Al centro de toda esa área se encontraba la colina de Pratzen (Pratecká výšina), de alrededor de 40 metros de altura. Se dice que Napoleón dijo repetidamente a sus mariscales: -Caballeros, examinen este territorio con cuidado, será un campo de batalla, y ustedes jugarán un papel en él-.

Planes y disposiciones de los Aliados

Una asamblea de los Aliados se reunió el 1 de diciembre, con el fin de discutir proposiciones para la batalla. La mayoría de los estrategas aliados tenían dos ideas fundamentales en mente: hacer contacto con el enemigo y asegurar el flanco sur que conducía a Viena. A pesar de que el Zar y su círculo inmediato ansiaban una batalla, el Emperador Francisco de Austria era más cauteloso, y era apoyado por el general Kutúzov, el principal comandante ruso. La presión por luchar de parte de los nobles rusos y los comandantes austríacos, sin embargo, fue muy fuerte, y los Aliados adoptaron un plan de batalla, el cual consistía en una ofensiva principal contra el flanco izquierdo francés, que se hallaba ligeramente defendido. Los Aliados desplegaron a la mayoría de sus tropas en cuatro columnas que atacarían el flanco derecho de los franceses, mientras los rusos mantendrían de reserva las tropas bajo el mando del general Piotr Bagratión.

Planes y disposiciones de los franceses

Recreación histórica de una batería francesa durante la batalla de Austerlitz

Días antes de la batalla, Napoleón había hecho creer a los Aliados que su ejército se encontraba en un estado de debilidad y que deseaba la paz. Pero en realidad, esperaba que los Aliados lo atacaran, y para obligarlos a eso deliberadamente debilitó su flanco derecho.

Napoleón se reunió en el Cuartel Imperial con sus mariscales, quienes le comunicaron sus temores acerca de la batalla que se avecinaba, incluso llegaron a sugerir la retirada de Napoleón a Francia temiendo que pudiera resultar herido en la batalla, pero el Emperador los rechazó y continuó con sus planes. El plan de Napoleón preveía que los Aliados lanzarían tantas tropas para envolver el debilitado flanco derecho francés que su centro se debilitaría severamente. Napoleón contaría con un enorme empuje francés, que sería conducido con 17.000 soldados del IV Cuerpo bajo el mando del general Soult, a través del debilitado centro Aliado. Mientras tanto, para reforzar su flanco derecho, Napoleón ordenó al IIIer Cuerpo del general Davout a forzar la marcha desde Viena para unirse al general Legrand, que mantenía el flanco extremo sur que lidiaría con la parte más difícil del ataque del ejército Aliado. Los soldados de Davout tenían 48 horas para marchar 70 millas (110 km). Su llegada sería crucial a la hora de determinar el triunfo o el fracaso del plan francés.

Al salir el sol, los 17.000 franceses del flanco izquierdo, dos divisiones francesas, salieron del valle frente la meseta para lanzarse sobre el enemigo por detrás apoyados por una espesa niebla. -Un ataque rápido y la guerra habrá terminado-, en palabras del propio Napoleón. A las 9:30 de la mañana, los franceses controlaron la meseta de Pratzen desde la retaguardia enemiga y demolieron el centro de la posición enemiga. El zar Alejandro I, tras ver cundir el pánico en la meseta no volvió a participar en la batalla. A las 17:00 la batalla finalizó dejando un campo sembrado de cadáveres.

La Guardia Imperial y el Ier Cuerpo se mantuvieron en reserva mientras el 5 Cuerpo bajo las órdenes del general Jean Lannes protegía el sector norte del campo de batalla.

2.500 soldados franceses murieron frente a 20.000 soldados rusos y 5.000 austriacos, siendo esta proporción una de las mejores de todas las campañas que realizó Napoleón. El zar ruso se retiró del campo de batalla, pero el emperador austriaco Francisco I negoció la rendición con el emperador de Francia.

Véase también

Enlaces externos

Coordenadas: 49°07'40?N 16°45'49?E? / ?49.12778, 16.76361